






Italia se impone como una de las cunas esenciales del sombrero europeo, un legado a menudo eclipsado por otras expresiones de su arte de vivir. Ya en el siglo XIX, ciertas regiones desarrollan una maestría excepcional en el fieltro y el trabajo del pelo, dando lugar a una artesanía precisa, constante y duradera. Esta tradición se encarna en casas convertidas en referencia, como Borsalino , cuyo nombre sigue asociado a la excelencia del fieltro italiano.
Aquí, el sombrero responde a una cultura del tiempo largo, donde la calidad de ejecución y la prestancia prevalecen sobre cualquier búsqueda de efecto.
Gestos artesanales dominados y transmitidos
Selección exigente de materias naturales
Fabricación controlada, pensada para perdurar a lo largo de los años
La colección reúne casas italianas elegidas por la constancia de su exigencia y la claridad de su firma. Junto a grandes referencias históricas como Borsalino, marcas como Alfonso D’Este proponen una visión más contemporánea de este legado, respetando escrupulosamente sus códigos.
En esta continuidad se inscribe Classic Italy, una colección exclusiva de Bon Clic Bon Genre, concebida como un homenaje fiel a la artesanía italiana más rigurosa. Verdadera declaración a la autenticidad de los materiales nobles y al Made in Italy, retoma sus principios esenciales: precisión de los volúmenes, nobleza de los materiales, calidad de los acabados, e inspira también nuestro taller francés, origen de las creaciones más audaces de BCBG Couture, donde este legado se interpreta con mayor libertad.
El talento antes que la notoriedad
La precisión del gesto y de los acabados
Una exigencia constante, sin concesiones
El sombrero italiano encarna una elegancia natural, libre de clichés. Más que un accesorio, se impone como pieza estructurante del vestuario, capaz de definir una silueta sin imponerla. Las formas emblemáticas, como el fedora o el Sombrero trilby, popularizadas por el cine, ilustran este enfoque donde las líneas permanecen flexibles y las proporciones son justas. El trabajo del fieltro de lana y del pelo, seleccionado por su finura y resistencia, garantiza comodidad, prestancia y estabilidad a lo largo de las estaciones.
Pensados para un uso real, estos modelos acompañan tanto el día a día como ocasiones más formales, con una soltura que refleja una idea muy italiana del estilo.
Materiales adaptados a las variaciones del clima
Versatilidad para ocasiones y siluetas diversas
Combinación fluida con atuendos estructurados o más relajados
En esta visión, el sombrero italiano no busca llamar la atención: se impone con naturalidad.
«L’eleganza non è farsi notare, ma farsi ricordare.»
La elegancia no consiste en atraer miradas, sino en dejar huella.